Bienestar animal, más que una tendencia una tradición familiar

Cuando cuidar de forma adecuada a los animales para garantizar que sus productos tengan una mejor calidad es toda una tendencia, para nosotros ha sido nuestra guía los 50 años que llevamos cuidando de nuestras cabras.

Desde nuestros antepasados, hemos confiado en tratar a nuestras cabras de una forma honestamente natural. Haciendo de lo tradicional la piedra angular de la crianza de nuestras cabras y realizando de forma artesanal todo el proceso de elaboración de nuestros quesos. 

¿Será este el motivo por el que aquí en Sabores de Tallante lo del bienestar animal no nos suena raro?

Cabras pastando

3 PILARES EN LOS QUE SE BASA EL BIENESTAR DE NUESTRAS CABRAS

Primera norma del Bienestar Animal: Respetar y cuidar al animal

Nuestra abuela Fulgencia decía que no siempre la cabra está en buen momento para dar una leche de categoría. Ella conocía a sus cabras como a sus propios hijos y sabía reconocer cuando una cabra necesitaba descansar.

Nosotros seguimos trabajando de la misma forma. Estamos al pie del cañón, pastando nuestras cabras a diario por lo que conocemos cada una de ellas como “si las hubiéramos parido”. Nos encariñamos tanto con ellas, que respetar sus momentos mejores y peores es parte de la confianza ellas nos tienen.

Los quesos de cabra de Sabores de Tallante reflejan en su sabor una leche de cabra entera, sin tapujos y sacada con respeto y amor cuando el animal está preparado.

Segunda norma del Bienestar Animal: Transparencia

Las condiciones en las que vive el animal, son la base principal del movimiento de bienestar animal, pero nosotros lo hemos hecho así desde siempre. Pastamos a nuestras cabras a diario, por los montes donde crecen desde pequeñas.

Son cabras autóctonas murciano-granadinas, por lo que están acostumbradas a la climatología y alimentación que aportan estos pastos llenos de esencia de la montaña con un toque de salinidad por la cercanía al mar. Cuando llegamos a la granja, ellas cuentan con un cercado de tamaño suficiente para que no tengan que competir entre ellas, evitamos la rivalidad, para evitar estrés.

En los días ventosos, utilizamos música de Mozart, Chopin o Beethoven para relajarlas y que no se pongan nerviosas por los ruidos. Evitando los sobresaltos, dejamos que su leche adquiera el sabor y textura que buscamos para los quesos de Sabores de Tallante.

Tercera norma del Bienestar Animal: Organización

Pastorear a nuestras cabras es parte de nuestro día a día, los 365 días del año, de lunes a domingo. Nuestros animales no conocen los fines de semana o festivos. Nuestra empresa, en la que trabajamos 8 personas, continua con la misma organización que llevaba mi abuelo hace 50 años. No es de extrañar que nuestros quesos sigan teniendo la nitidez y el buen sabor que desde nuestros inicios.

Nuestras cabras son mimadas, consentidas y queridas como un miembro más de nuestra familia. Les ponemos nombre como hacían nuestros abuelos, haciéndolas especiales y únicas. De esta forma vemos que nos devuelven con gratitud en forma de sabores de ensueño, todos estos cuidados que nosotros les damos.

Rulo de Queso de Cabra

No hay mejor forma de garantizar el bienestar animal que querer a los animales como si fuesen parte de la familia

Si el bienestar animal es una moda, nosotros lo vemos perfecto, pero es algo que nunca debería haberse roto pues al fin y al cabo unas cabras bien tratadas responden mejor que aquellas que se crían en ganadería intensiva y de las que sólo se les busca resultados.

No queremos que nos den más leche de la que pueden, no queremos sacar su máxima productividad, nuestro objetivo es sacar lo mejor de ellas, amándolas y queriéndolas. Quizás por eso nuestros quesos, sólo con abrir el envoltorio te devuelven entereza, sensatez, artesanía, naturalidad y sobretodo mucho amor y dedicación.

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