Murcia y sus paisajes en cada bocado

Si de algo podemos estar muy orgullosos es de proceder de una comunidad española rica en productos del mar y de la tierra, la Región de Murcia. La situación de esta provincia limitando con el Mar Mediterráneo es su vertiente costera que decora la Manga del Mar Menor, el Golfo de Mazarrón hasta la costa almeriense y un interior cargado de emblemáticas sierras como el altiplano de Jumilla-Yecla en un extremo, atravesando Sierra Espuña hasta la  Sierra de la Muela, Cabo-Tiñoso y Roldán a tan sólo 8 km de la costa, aporta a esta provincia una mezcla de belleza que se trasmite a los productos murcianos.

Cuando decimos “Murcia que hermosa eres” o “Murcia la huerta de Europa”, no nos referimos sólo a la belleza física, si no a un interior lleno de productos autóctonos de la tierra con sabor murciano como el queso de cabra de Sabores de Tallante. Este es el motivo por el que esta pequeña localidad a 17 km de Cartagena tiene un hueco en el corazón para todos los apasionados de los quesos.

¿Qué tiene de especial esta zona de la Región de Murcia?

Nuestras cabras originarias de la zona sur de la provincia de Murcia, reciben el nombre de cabras murciano-granadinas. Son tan emblemáticas porque son animales autóctonos de estas tierras situadas al oeste de Cartagena.

Esta zona se caracteriza por una naturaleza basada en roca caliza y formas metamórficas volcánicas, de ahí que en pocos kilómetros de donde pastan nuestras cabras se den cita preciosos acantilados, pequeñas calas y playas que comparte esta características. Las sierras y cabezos donde pastan nuestras cabras adquieren salinidad propia de la costa, algo que se transmite a los sabores de nuestros quesos.

El pastar a la antigua usanza, dejando que nuestras cabras tomen del campo lo que les apetece, hace que su dieta se base en la flora de este entrañable lugar compuesta por ejemplo de albaida, romero, espárragos trigueros, palmito o cornical entre otros. Esta mezcla inunda nuestra leche de cabra de terminaciones a monte, fáciles de reconocer en cada bocadito de queso.

La montaña junto a la proximidad al  mar se transporta a la alimentación de nuestras cabras que consiguen dar una leche de altos valores nutricionales para elaborar un queso de cabra con toques de salinidad y sabores naturales difíciles de encontrar.

Nuestras cabras y el medio ambiente

El practicar una agricultura extensiva convierte a nuestras cabras en las reinas de estos montes. Son las encargadas de arar y abonar a su paso los campos que les dan de comer, por lo que el ciclo de la vida sigue su ritmo natural.

Es una forma de prevenir incendios y ayudar a recuperarse el campo de las altas temperaturas del arco murciano. Al pastar a unos 300 metros de altitud nuestras cabras todavía reciben la brisa marina que las llena de vida cada vez que salen a pastar.

Aunque en los meses más secos damos un aporte extra de cereales a nuestras cabras, primamos la calidad ante todo y les damos aquellos que les pueden aportar los nutrientes que necesitan para que su leche no pierda la esencia murciana, que en definitiva es lo que hace diferente a los quesos de cabra de Casas de Tallante.

Te invitamos a que vengas y pases unos días en estas tierras que te llenes de su aroma, su sabor y su textura, que veas con que poco estos animales son felices y hacen felices a todos los que con ellas trabajamos.

Elaboramos todos nuestros productos con leche de cabra de la forma que lo hacían nuestros antepasados por lo que no es de extrañar que en cada bocadito de queso de cabra te lleves un poquito de nuestro corazón murciano.

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