¿Por qué la trufa negra es tan especial?

Uno de los sabores más exquisitos de nuestra tierra son las trufas. Con ese sabor, textura y aroma tan característicos, hacen que un bocadito de este manjar te lleve al mismísimo cielo. La trufa combinada con otros alimentos y preparada de diferentes formas en la alta cocina, convierten a cada plato en el deseo de los paladares más sibaritas.

Este condimento usado por los chefs de alta cocina para ensaladas, sopas y cremas, también ha hecho buenas migas con uno de los sabores más tradicionales de la tierra murciana, el queso de cabra con trufa.

¿Por qué es tan especial este ingrediente secreto?

Su forma de cultivo lo convierten en un alimento de los más caros para utilizar en cocina. Se cultivan en condiciones climatológicas muy concretas, en terrenos especiales de determinadas zonas de España que lo convierten en un hongo único.

Para cultivar este hongo se necesita un clima fresco y lluvioso y a su vez con terrenos de piedra caliza y árida, por lo que no se pueden producir a nivel industrial. La zona de Teruel y Burgos cuentan con estas condiciones convirtiéndose en cuna de las trufas que se consumen en toda la península. Al depender mucho su cultivo de la climatología, los años que se registran pocas lluvias, son difíciles de encontrar por lo que su precio sube.

La recolección de la trufa no es sencilla, pues es un hongo que se cultiva de forma salvaje en el subsuelo, debajo de otros árboles como encinas o robles y otras plantas, algo que dificulta enormemente su búsqueda. Existen empresas especializadas en truficultura con perros adiestrados para la búsqueda de este “gran tesoro” de la alimentación.

El matrimonio perfecto: Trufa y queso

Si la trufa llena de esplendor cualquier plato donde se añade, no es de extrañar que, si la unimos a un buen queso, el resultado puede llevarte al mismísimo cielo. Este hongo es capaz de volcar en el queso de cabra un aroma con matices de cacao, que convierten el sabor de la leche de cabra en un atractivo singular para tu paladar.

Los apasionados de la gastronomía ven en este matrimonio la unión perfecta en cada bocado entre lo terrenal con lo celestial. Una simbiosis extraña y mágica que convierten al queso trufado en una delicatessen de la cultura española. Como Romeo y Julieta que no pueden vivir en uno sin el otro, esta unión está cada vez más “en boca” de todos, nunca mejor dicho.

Nuestro quesico joven bien emparentado con la trufa

Lo que hemos conseguido con nuestro queso Joven del Abuelo Pepe, que fue merecedor del Premio Oro en el Campeonato Gourment de Los Mejores Quesos de España en 2018, es buscarle un acompañante a su altura como es la trufa, dando lugar a nuestro conocido Queso de cabra Trufón.

Esta unión sin precedentes nos devuelve a los sabores de antaño, a lo natural, al monte, a la artesanía…. Rememorando esos momentos de ayer donde todo era inimitable, como este queso de cabra trufado.

Con una leche que provienen de nuestras cabras criadas con mimo y apego de forma feliz, su textura y aroma lo hacen un gran amante de la sensualidad, a la que nos tiene acostumbrado la trufa y de ahí que el Trufón tenga unos matices organolépticos únicos en el mundo.

Degustar los manjares de Casas de Tallante está a tu alcance ¿Por qué no apuestas por este matrimonio de sabores para tu próximo aperitivo? Un poquito de vino y a disfrutar de la vida, sus placeres y los sabores que nos ofrecen las tierras españolas.

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